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En muchas ocasiones, nos encontramos con algunas dificultades, para saber lo que es realmente un recurso preventivo y cuando es obligatoria su designación; teniendo en cuenta, que en la mayoría de los casos, se asimila su presencia únicamente al sector de construcción, aunque, también es obligatorio en otras actividades o situaciones. En este sentido, la legislación es clara, en concreto la Ley 54/2003, de 12 de diciembre, que reforma la Ley Básica de Prevención de riesgos laborales, introduce esta figura obligatoria siempre y cuando se realicen una serie de actividades consideradas como peligrosas y especificadas en el RD 604/2006 La presencia en el centro de trabajo de los recursos preventivos, será necesaria en los siguientes casos: ■      Cuando los riesgos pueden agravarse o modificarse en el desarrollo de la actividad, debido a la concurrencia de diversas operaciones que se desarrollan sucesiva o simultáneamente y que hagan preciso el control de la correcta aplicación. Dentro de esta apartado, podrían situarse las actividades realizadas las obras de construcción, ya que en las mismas, es frecuente la coexistencia de contratistas y subcontratista, que de forma simultánea o sucesiva constituyen un riesgo especial debido a interferencia de diversas actividades. Los trabajos llevados a cabo en una obra de construcción con riesgos especiales han sido definidos en el Anexo II del RD 1627/1997, de 24 de octubre, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud en las obras de construcción. ■      Cuando se realicen trabajos considerados como peligrosos o con riesgos especiales: -Riesgos especialmente graves de caída desde altura. -Riesgo de sepultamiento o hundimiento. -Actividades en las que se utilicen máquinas que carezcan de declaración CE, anteriores al año 1995, en donde la protección del trabajador no esté suficientemente garantizada a pesar de adoptar las medidas reglamentarias de aplicación. -Espacios confinados. -Riesgo de ahogamiento por inmersión, excepto lo referidos a los trabajos en inmersión con equipo subacuático. ■      Cuando sea requerido por la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, debido a las condiciones de trabajo detectadas; como pueden ser la implantación de medidas adoptadas por el empresario, la disposición de medios, que, no garantizan, un grado suficiente de protección a los trabajadores. Además, se pueden dar otros casos excepcionales, que sí hacen necesario la presencia del recurso preventivo, como pueden ser trabajos realizados por menos de 18 años o trabajadores sensibles, trabajadores con falta de experiencia, etc. ¿Cuántos recursos preventivos tiene que haber en un centro de trabajo? Tiene que haber un número suficiente para vigilar el cumplimiento de las actividades preventivas. El empresario podrá designar a uno o varios trabajadores, que reúnan las competencias y experiencia necesarias para realizar sus funciones como recurso preventivo. Hay que tener en cuenta, que cuando existan diferentes empresas que realicen actividades o procesos peligrosos, la obligación de designar recursos preventivos recaerá sobre la empresa o empresas que realicen esas actividades. En concreto, dentro de las obras de construcción, la presencia de los mismos, se aplicará a cada contratista. En caso de que existan varios recursos preventivos deberán colaborar con el resto y con las personas que se encargan de la coordinación. ¿Qué perfil profesional sería el adecuado para desempeñar estas funciones? La ley 54/2003 no hace referencia a ninguna titulación específica o cualificación para desempeñar correctamente las funciones de recurso preventivo. Lógicamente deberá tener la cualificación profesional, conocimientos y experiencia adecuada en los trabajos que vaya a vigilar, además de contar con formación en prevención de riesgos laborales, como mínimo la correspondiente a nivel básico. Dentro de esta formación en materia de prevención, hay que tener en cuenta que la duración será de 50 ó 60 horas, dependiendo del sector. Por ejemplo en el sector de la construcción o en las actividades del metal que se realicen en el sector de la construcción, esta formación tendrá que ser de 60 horas, como se define en los diferentes convenios colectivos de ambos sectores. En el resto, se impartirá la formación de nivel básico según la duración y programa establecidos en el Reglamento de los Servicios de Prevención.



Natalia Orviz

Licenciada en Ciencias Químicas, Técnico Superior en PRL, Auditor Jefe de Gestión de la Seguridad y Salud según OHSAS 18001 y Profesora en el Máster en Prevención de Riesgos Laborales.

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