Pronto cumpliré veinte años como profesor de Periodismo. En este tiempo, me da vértigo decirlo, por mis clases han pasado varios miles de alumnos. A muchos de ellos les he perdido la pista, claro, pero a otros les sigo el rastro, gracias a que trabajan como periodistas aquí y allá.
Les confesaré un pequeño secreto: en muchos casos, intuí desde el primer momento quiénes entre ellos terminarían siendo excelentes periodistas.
Por supuesto, ha habido casos en los que mi olfato erró. Jóvenes que en su día no despertaron mi atención se han destapado posteriormente como formidables profesionales en los medios. Sin embargo, no recuerdo haber errado nunca en el sentido contrario. Quiero decir que ninguno de aquellos sobre los que me dije -”¡este tiene madera de periodista!”- me ha defraudado posteriormente. No daré nombres, por supuesto, pero le aseguro que algunos de los periodistas que usted lee, escucha o ve a diario forman parte de esta lista íntima y personal.
Sí compartiré con usted mi truco para detectar a esos periodistas con futuro. En realidad, no resulta difícil. De hecho, muchos colegas profesores poseen esa misma perspicacia.
El futuro prometedor de un alumno tiene poco que ver con sus destrezas y sus conocimientos. La clave está en sus rasgos personales. Si un alumno los tiene, es un diamante en bruto.
¿Cómo sé si alguien tiene madera de periodista? Me fijo en estos diez rasgos:
- Compañero. Circula por ahí la idea de que, para triunfar, el periodista ha de ser un tipo solitario, competitivo, que mira solo por su propio interés. Mi experiencia es diametralmente opuesta: siempre he visto progresar a los más desprendidos y dispuestos a ayudar. No es raro que así ocurra en el periodismo: quien desde joven piensa en otros además de en sí mismo, cuando madure pensará también en lo que necesita el público.
. - Humilde. Ciertos alumnos llegan a las aulas bastante pagados de sí mismos. Creciditos, le dicen ahora. Mi experiencia es que esos alumnos que creen saberlo todo del periodismo antes de haber pisado una Facultad -ni que decir de una sala de redacción- tienen poco futuro. En cambio, los jóvenes que encaran el aprendizaje con modestia y sencillez, aprenden más rápido y, casi siempre, mejor.
. - Esforzado. Los periodistas con futuro se revelan muy especialmente por su espíritu de superación y sacrificio. Son jóvenes que no se amilanan ante la primera complicación, que buscan dar siempre más de lo estrictamente exigido, que meten cuantas horas hagan falta. Sin esa perseverancia y disposición al esfuerzo es imposible progresar en un oficio tan sacrificado como el periodismo.
. - Curioso. Un joven que apunta a periodista tiene siempre los ojos abiertos. No solo ve, mira. No oye, escucha. Está siempre alerta y se interesa por todo lo que le rodea. Especialmente por las noticias, claro.
. - Audaz. Un periodista en potencia es alguien que rara vez dice “esto es imposible”. Al contrario, su expresión más común es: “¿Por qué no lo intentamos?”. Y ya se sabe: audaces fortuna iuvat.
. - Creativo. Cuando la mayoría de sus compañeros circula por un camino, el que se perfila como gran periodista suele tomar una travesía distinta. Puede incluso que tome la dirección contraria. En cualquier caso, se caracteriza por una manera propia de ver el mundo, por una voz original.
. - Participativo. El primero que levanta la mano para preguntar, el primero en ofrecerse voluntario para salir a la pizarra, el primero que manda un mensaje a un foro digital de alumnos… El futuro periodista siempre suele ser el primero en participar en lo que sea. Y si no es el primero en hablar, será el primero en aportar algo al que ya ha hablado.
. - Puntual. Muchos alumnos suelen andar agobiados por la acumulación de tareas. La incapacidad para gestionar su tiempo les lleva en no pocas ocasiones a entregar los trabajos tarde y mal. Con frecuencia, les pilla el toro y estudian los manuales a partir de resúmenes escritos por otros. ¿Y quiénes son esos otros a quienes les llega el tiempo para todo? Ya lo ha adivinado.
. - Voraz. El periodista en potencia lee de todo: desde Guerra y paz hasta los prospectos de las medicinas. Todo le interesa, de todo extrae algún nuevo conocimiento. Cual esponja, absorbe toda la información que halla a su paso. Por eso lee, lee y lee.
. - Buena gente. Un gran maestro mío siempre dice que, para que un grupo funcione, debe estar formado por “gente normal”. Con eso quiere decir que, para triunfar, no hacen falta cualidades extraordinarias ni brillanteces rutilantes; lo más importante es actuar con naturalidad y propiciar buen rollo en el entorno. Ser quien uno es y comportarse con respeto. En definitiva, esforzarse por ser buena gente. Seguro que me entiende.






16 Comentarios
Es difícil aunar todas esas cualidades pero no imposible. Como me encantaría ser un buen periodista revisaré mi comportamiento e intentaré sumar a las que ya tengo todas las que me faltan. A por ello.
Bueno, eso de “madera” ya sea de periodista, médico o fontanero, entendiendo ésta como cualidad intrínseca en la persona, puede ser discutible. Supongo que la entiende como sinónimo de vocación. Yo he sido alumna suya. Y he conocido magníficos periodistas, sobre todo cuando vivía en Washington DC . Conocí algunos estudiantes de elitistas universidades estadounidenses, redactores-jefe de medios de referencia mundial (WSJ, Washington Post, Politico…) , periodistas mejicanos muy pobres, con familia, que se juegan la vida informando sobre narcotráfico y corrupción, mediante periódicos que ellos mismos redactan, imprimen, fotocopian y reparten entre sus vecinos.
En mi opinión -y seguro que errónea- es sólo un escalón el que separa al conjunto de los buenos periodistas del de los malos. Se llama compromiso con la sociedad civil. Y lo bueno es que está al alcance de cualquiera, no hay que ser un superhéroe de la Marvel. En conversaciones con los redactores de los medios que antes citaba, cuyo trabajo diario es para millones de personas de total credibilidad, todos coincidían que su carrera había sufrido un antes y un después por una experiencia a veces en una reunión en la redacción, otras, en un shock emocional o cultural. Caerse del caballo y reinventarse a si mismo. Incluso alguno me reconocía que se sentía muy avergonzado de algunas colaboraciones con congresistas o lobistas nacidas de la aspiración de sentarse en el asiento de copiloto con el poder con capítulos de consumo de drogas etc.
Con esto quiero decir que, bajo mi punto de vista, no podemos considerar el buen trabajo periodístico como la consecuencia final de un sistema de ingredientes que sólo tienen unos, sino como capacidad accesible al común de los mortales en las sociedades libres. En términos aristotélicos no es el acto sino la potencia. Y a los 20 se puede ser creativo, voraz, humilde… . Y a los 26, un pipiolo pelota de los jefes con gente a su cargo a la que martiriza, y, diez años más tarde, un periodista mediocre cuyo modus vivendi es el de aparecer en las tertulias cobrando 400 euros por aparición de los partidos políticos, más el caché de la radio/tele. (Seguro que a usted y a mí nos vienen algunos nombres a la cabeza) . O sin ánimo de ofender, ¿no cree usted que seguro que en Haaretz o Gulf News no hay algún redactor que reúne las características a las que usted apunta en su post?
Nuestra capacidad de cambio es increíble. Personalmente creo que todo se aprende y se mejora. A veces en sociedades como las del sur de Europa esto es casi un tabú, con máximas que contínuamente se repiten tipo “en la vida no existen las segundas oportunidades”. El esquema de pensamiento basado en las múltiples oportunidades es algo que envidio de los estadounidenses. A fin de cuentas, como dicen mis amigos de Washington, por algo los chinos descubrieron hace 38000 años, que hasta las larvas pueden convertirse en mariposas.
But this is just my view!!
te felicito, un comentario serio, franco y muy edificante. no se como calificr a tu maestro o profesor, pero Molusca, eres de las buenas, como periodista y como persona, muy clara y directa. tu comentario me gusto mas que el de tu profesor.
Claro que sí, Molusca. Lo que cuenta Ramón (las virtudes que aprecia para detectar a personas con madera de periodista) no se opone a lo que dices tú (las personas mejoramos y empeoramos con el tiempo). Al revés, se complementan. Me parece que ni Ramón ni tú pretendéis agotarlo todo, ni pronunciar la última palabra ni fijar la fórmula definitiva sobre qué es un periodista. Tratáis de resumir vuestras experiencias. Es un esfuerzo valioso, pues la experiencia es difícilmente comunicable, por decirlo con palabras de tu (y mi) querido Aristóteles.
Que los periodistas debemos ser buena gente –o sea: virtuosos–; que eso requiere esfuerzo, pelea y ayuda, y que la vida es una montaña rusa donde no somos mediocres o geniales sino que “estamos” mediocres o geniales… todo eso ya lo sabemos. Lo valioso es que lo contáis, que lo contáis muy bien, y que suma. Gracias por eso. Al final, se puede tener madera pero si no ejerces bien… esa madera solo sirve para quemarla. En un buen fuego si es buena madera (la última frase inspirada en otra del fundador de la Universidad de Navarra). Se conoce que no es vuestro caso.
[Por si acaso: trabajé diez años con Ramón y es mi amigo; quizá también fui profesor de Molusca].
Estoy con Miguel. Tu comentario, Molusca, me ha encantado. Muy incisivo. Vamos, soberbio. Seguro que fuiste una de esas alumnas que el profesor auguró un gran futuro. No ya desde el día que entraste en clase, sino desde que entregaste la matrícula en la universidad.
Respecto al post de don Ramón, lo entiendo, como él dice, como su experiencia docente. Pero también creo que si llevara 20 años dando clase de Derecho, el post sería prácticamente idéntico.
Comentario sobre el artículo de Salaverría, me parece demasiado dulce y teórico su artículo, no siento mucho aporte a quienes conocen y viven el periodismo, me gustaría leer cual es su apreciación de la nueva corriente del periodismo, me refiero a la que avasalla o abarrota los medios. Prensa sometida o seducida al poder económico o político, allanada al gusto de las mayorías, farandulero, en fin, nada edificante a estas sociedades que se derrumban con el consentimiento y complicidad de los medios de difusión.
Gracias por tu interés, Miguel. En otros posts anteriores he escrito sobre la degradación del periodismo a la que te refieres; en «Periodistas al peso», por ejemplo. Busca en el archivo de este blog y hallará varias referencias en esa línea.
Este post no iba de eso. Simplemente pretendía señalar los rasgos que, según mi experiencia personal, me sirven para identificar a un universitario con cualidades para ser periodista. Solo eso.
Estimado Ramón, los alumnos con esas características no sólo serán los mejores periodistas, sino los mejores médicos, abogados o pilotos de F1. Serán los mejores porque tienen lo que hace falta para triunfar y ser buenos profesionales. Son también los que están tomando su maleta y emigrando a otros países.
Que no nos falten! Que los necesitamos aquí…
10 buenas razones para apuntar y ponerlas en práctica no solo los jóvenes sino los mayorcitos los que se creen saberlo todo, pero cuando se trata de ser honestos y éticos es ahí donde la mayoría de periodistas la madera les queda ancha. En los últimos tiempos los medios de comunicación se han convertido en instrumentos sensacionalistas, intrigantes y melosos de la información por eso bien nos vendría apoyarnos en aptitudes y fundamentos ligados con la objetividad y veracidad. El trabajo debe ser serio y honesto para cumplir con un mejor trabajo en la radio, televisión y prensa escrita.
Se entiende perfectamente a qué se refiere Ramón. Y es verdad: los buenos periodistas saben que quieren serlo pero no saben nunca si llegarán a serlo. Y dudan. Aparte de su vocación, carecen de otras certezas, porque ni siquiera saben qué es ser periodista. El día que lo averiguan es un hito en sus vidas que puede sostener una triste carrera de decadas de perversiones profesionales y/o empresariales (de esas que habla Miguel Rodríguez en su comentario). De sueldos míseros y de jornadas maratonianas de curro. Ramón lo veía en clase (donde, según recuerdo, ya era posible distinguir quién iba a acabar siendo esto tan inclasificable). Pero donde se notaba enseguida era al verles entrar por primera vez en el periódico, la radio o la televisión (ahora, también, en el digital) donde iban a prestar sus servicios. Especialmente cuando escribían su primera noticia.
hola.queria contaros que yo deseo con todo mi alma ser periodista me agobio con solo pensar que no puedo cumplir este sueño ya que no me veo en ninguna otra profecion. el año pasado hacia bachillerato pero no lo pude acabar por problemas personales . Ahora mismo estoy haciendo ciclo de administracion pero no le encuentro motivcacion . me siento perdida , no se que dia a dia me siento inutil por lo que estoy haciendo . le queria preguntar si podria ser periodista sin haber estudiado una carrera sobre ello . No se vera estoy escribiendo un blog donde no recibo muchas visitas y tambien he grabado en youtube unos cuantos videos relacionados sobre el periodismo . se que me falta experiencia . pero no puedo estudiar esa carrera , pero quiero progresar en este mundillo . creo que solo te necesito a una persona que me oriente en el mundo del periodismo .
gracias por leer este mensaje .
saludos
espero vuestra respuesta
Definitivamente EXCELENTE artículo, especilamente para las personas que deseamos ser periodistas, encaminandonos a la búsqueda estos rasgos. para que juntos podamos crear un perspetiva diferente y jacer nuestros trabajo mas eficiente. Como agente que revolucione nuestras naciones. El llamado principal es estar preparado para servir a nuestra sociedad cívil a que no solo nosotros ejersamos el derecho de libertad de expresión cuando veamos las cosas mal habidas de la sociedad. Sino contribuyamos con la concetización a que hechos ilicitos no se comentan mas. Vivo en El Salvador. Saludos desde acá
El profesor ha dado por la diana como decimos algunas veces… los periodistas o aspirantes a periodista que no tienen estas cualidades, mejor que se dediquen a otra cosa,, es super interesante.
Creo muy positiva y conveniente que estas reflexiones lleguen a las escuelas de comunicación y a los profesores de periodismos, especialmente a los que estan iniciando, porque tenemos el problema que tenemos una cantidad indeterminada de licenciado en periodismo, pero muy pocos graduado en periodista…. por que no asimilan y reconocen estos valores y consejos que da el profesor.
Aurelio Henriquez
Presidente Colegio Dominicano de Periodistas.
Rep. Dominicana. Leo sus articulos y algunos los publicos en el portal del CDP para ilustrar a los periodistas.
Una persona con todas esas cualidades triunfará como periodista o como ingeniero aeronautico. Esas son las caracteristicas tienen todos los grandes líderes del mundo.
amo escribir amo redactar mi mundo gira en lo que nadie se imagina creo en mi mente como quien crea una analogía en custianamiento de alguien me encantaría escribir en una revista o en un periodico.
Ramón
Agradezco sinceramente a usted por el articulo que lei; brillante y sincero; estoy cursando periodismo y lo que dice su material, es tal cual; es notable como se nota entre los estudiantes quien tiene vocación y quien va por el titulo y nada más; muchas gracias
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[...] Un gran maestro mío siempre dice que, para que un grupo funcione, debe estar formado por “gente normal”. Con eso quiere decir que, para triunfar, no hacen falta cualidades extraordinarias ni brillanteces rutilantes; lo más importante es actuar con naturalidad y propiciar buen rollo en el entorno. Ser quien uno es y comportarse con respeto. En definitiva, esforzarse por ser buena gente. Seguro que me entiende. [...]
[...] Un gran maestro mío siempre dice que, para que un grupo funcione, debe estar formado por “gente normal”. Con eso quiere decir que, para triunfar, no hacen falta cualidades extraordinarias ni brillanteces rutilantes; lo más importante es actuar con naturalidad y propiciar buen rollo en el entorno. Ser quien uno es y comportarse con respeto. En definitiva, esforzarse por ser buena gente. Seguro que me entiende. [...]